Tras la fachada grandilocuente del Estado-Nación ex-soberano que aún proclama como tal, los restos de un estado maltrecho por la globalización y las identidades se reconfiguran en redes de colaboración y puesta en común de recursos.
El desarrollo desigual territorial se ha acentuado y la concentración de población y recursos en las grandes áreas metropolitanas sigue creciendo, suscitando tensiones sociales y deterioro medioambiental por falta de control y planeamiento de este proceso de urbanización acelerada, que ha llevado ya a las ciudades y sus entornos rural-urbanos a casi un 80% de la población latinoamericana.
El desarrollo desigual territorial se ha acentuado y la concentración de población y recursos en las grandes áreas metropolitanas sigue creciendo, suscitando tensiones sociales y deterioro medioambiental por falta de control y planeamiento de este proceso de urbanización acelerada, que ha llevado ya a las ciudades y sus entornos rural-urbanos a casi un 80% de la población latinoamericana.